La revolución digital nos obliga a cambiar, sin excepción. Ahora, todos estamos a un click de distancia. Sobresalir es hoy una obligación.

Atrás quedaron los tiempos en los que, para triunfar, había que hacer lo que nos decían, obedecer. Estamos en un tiempo complejo en el que ganan los que saben aportar valor donde el resto no puede.

Eso, exige, un cambio de mentalidad profundo. Toca aprender a ser auténtico, a convencerte de que puedes ser tú mismo, dar tu opinión y ser como eres, sin disfraces, ni tener que complacer a nacer.

El riesgo de ser el que destaca era que te dieran como el martillo al clavo que sobresale. Pero, ahora, el riesgo de no mostrarte es mucho mayor; es dejar de vivir la vida a la que estás destinado.

Si dejas de destacar, lo lograron: te vencieron. Querías cambiar el mundo y el mundo terminó por cambiarte a ti. Renunciaste a tus sueños.

Hoy, es el tiempo de decir lo que piensas, luchar por tus sueños, ser el capitán de tu vida.

Tú, y sólo tú, decide lo que eres.