Talentocracia

¡Mi primer libro!

Estoy muy contento por la aparición de mi primer libro, Talentocracia, que he escrito junto a un gran amigo, el también periodista Salvador Molina.

El libro es un profundo análisis de los retos del liderazgo en la era digital. Como escribió el socio-biólogo Edward O. Wilson, "el ser humano tiene emociones paleolíticas, instituciones medievales y una tecnología divina".

Nuestro libro es un recorrido inverso a esta afirmación. Partimos de los cambios tecnológicos, analizamos las nuevas maneras de organizarnos y acabamos por actualizar nuestra gestión de las emociones (el liderazgo interior).

Finalmente, proponemos una relación de los 9 valores para guiarnos en un mundo bala.

Otros artículos sobre Talentocracia:

 

Si quieres saber más,
te lo contamos en este vídeo

 El diario de  Talentocracia

En los medios de comunicación

Presentación en Garriges
Ed. Kolima - Salvador Molina/Eduardo Castillo
(14 junio 2018)

Entrevista en Intereconomía
Visión global - Con Eduardo Castillo
(30 junio 2018)

Entrevista en Intereconomía
Visión global - Con Judith García
(16 julio 2018)

¿Qué es la Talentocracia? 

Las 9 creencias para liderar en el mundo digital

En el año 1958, el Gobierno de Japón quería aprovechar los Juegos Olímpicos de Tokyo para demostrar al mundo que se habían recuperado de la derrota de la Segunda Guerra Mundial y se habían convertido en una primera potencia industrial.

Hicieron el encargo de construir un tren entre Tokyo y Osaka a la mayor velocidad posible. Los mejores ingenieros del país presentaron el proyecto de un tren que iba a 100 Km/h. Al Gobierno nipón le pareció poco y reclamó que fuera al doble de velocidad, no importaba el dinero que se gastase. Para construir el tren-bala, que iba a 200 km/h tuvieron que cambiar el ancho de vías, el trazado, el nivel del recorrido, la aerodinámica de la locomotora, la unión entre los vagones. En una palabra, todo.

Estamos en plena revolución digital, una materia prima, la digital, que tiene 2 características. La primera, lo que los economistas llaman coste marginal cero. Imprimir una copia de este libro tiene  siempre un coste fijo, pero el coste de vender un millón de veces una canción en Internet es el mismo que vender dos, esto es, cero. La segunda característica, es que ha creado un mundo en red, de manera que las conexiones entre personas, dispositivos, Internet de las Cosas y Wereables crece exponencialmente. Vamos en un mundo-bala y tenemos que pasar de 100 a 200 kilómetros por hora. Un aumento exponencial. Y, lo que la lección del tren japonés nos enseña es que hay que cambiarlo todo. Así, que eso nos lleva a la tan manida transformación digital.

En Talentocracia contamos que podemos cambiar cuatro cosas: los procedimientos, los comportamientos, las creencias y, como resultado de las tres anteriores, la cultura de una organización. Este libro habla de liderazgo porque según sea el tipo de liderazgo de su máximo dirigente así será su nivel de transformación digital.

Un líder autoritario, basado en el ordeno y mando, sólo cambiará procedimientos. Su tren logrará ir como mucho a 130 ó 140 km/h, en el mejor de los casos.

Un líder inspirador, que guía con el ejemplo y cambia los comportamientos, hará que el tren vaya a 150 ó 160 kilómetros por hora.

Pero, sólo un líder centrado en la visión, capaz de cambiar creencias, conseguirá crecer exponencialmente, y que el tren vaya a 200 kilómetros por hora. Un estilo de liderazgo que definió Antoine de Saint Exupéry, el autor de El Principito en esta genial frase: "Si quieres construir un barco, no recojas a la gente para recolectar leña y no les asignes tareas y trabajo, sino que les enséñales a anhelar la inmensidad interminable del mar".

En este libro, explicamos cuales son las nueve nuevas creencias del mundo digital (las puedes leer debajo) que tienen como objetivo que todas las personas que componen una organización o proyecto sean capaces de dar lo mejor de sí, que no escondan por miedo, y que estén tan empoderadas para decir bien alto si algo va mal. A eso, le hemos llamado Talentocracia.

Con propósito

Para liderar en un mundo exponencial, hay que estar dispuesto a cambiar el mundo. Y tú, ¿cómo estás? El propósito es lo que quieres ser en el mundo y lo que el mundo necesita de ti.

Centrada en personas

Según las recetas de la Singularity University, la interacción humana es el factor más decisivo para triunfar en un mundo complejo. Se trata de crear conexión, compromiso, confianza y transparencia.

Auto-organización

En un mundo complejo, los líderes tradicionales ya no tienen todas las respuestas. Las soluciones pueden emerger de cualquier nivel y hay que propiciar que así suceda. Las jerarquías tradicionales lo impiden, por lo que es necesaria una nueva forma de organizarse.

Auto-realización personal

Muchos líderes querían cambiar a los que estaban a su alrededor, como si éstos no pudieran solos. Ya no necesitamos el permiso de nadie para ser responsables, también de nuestra propia vida. Es el auto-liderazgo. A la única persona que puedes cambiar es a ti mismo/a.

Ganar-ganar-ganar

La forma de resolver los conflictos es trascenderlos. Ver lo positivo de cada parte enfrentada e incluirla para ir más allá. Sólo hay éxito si ganar tú, gano yo y gana el planeta. Eso es ser ecológico y sostenible.

Transparencia

Para aprovechar todo el talento de una organización hay que permitir que cualquier persona tenga acceso a toda la información disponible. Hasta ahora, la información era una forma de control. Cuando se comparte y se confía en la responsabilidad de cada uno de los integrantes, simplemente aparece la magia.

Ágil

Las metodologías ágiles son las que mejor se adaptan a un entorno complejo, en el que  hay que sacar un aprendizaje rápido sobre lo que está pasando. Comenzó en los departamentos de informática y ahora demandan que el conjunto de las organizaciones sean ágiles.

Colaborativa

Las empresas que molan tienen más de plataforma, de una red de personas, que de empresas tradicionales. Para crear una red hay que tener un propósito, unos valores y unas creencias comunes. Entre iguales con iguales.

Trabajadores creativos

En la actual economía creativa, la diferencia está en aquellos que son capaces de crear valor a partir de lo que sucede. Todos somos trabajadores creativos, knowmads, y nuestro trabajo es diferenciarnos del resto para que nos escojan.

Un ejemplar de Talentocracia te está esperando