Me descargué los capítulos de la nueva serie de Netflix sobre la “gurú” japonesa del orden y la organización Marie Kondo para verlos en mis desplazamientos. Lo reconozco. A medida que los iba viendo, iba apuntando cosas en mi backlog personal. Al volver a casa me puse a ordenar los armarios de la ropa. Al día siguiente tenía varias bolsas de ropa para donar a Humana. ¡Realmente, funciona! Siento que he cerrado definitivamente algunas puertas y he abierto otras para lo que quiera venir. En este post quiero compartir las 10 lecciones que la forma de trabajar de Marie Kondo puedo aplicar como agile coach.

 

Aviso: ¡Este post contiene spoilers!

No sigas con la lectura si todavía no has visto la serie de Netflix.

#1. Un método fiable y flexible

Marie Kondo ha inventado su propio método para organizar los hogares. Es mas, para convertirlos en lugares que proporcionan felicidad a las personas que los habitan. Lo más peculiar es la forma de colocar la ropa en los cajones: de pié. Aseguro que entran muchas más cosas y hasta me ha resultado placentero doblar la ropa. ¡Increíble! El método #KonMari no sólo es una forma más eficiente de organizar las pertenencias, sino que, a la larga, mejora las relaciones de los miembros de la familia y una transformación interna sobre acumular cosas que ya no nos hacen felices. Los marcos de trabajo ágiles son las metodologías que aplica un agile coach. Pero, son mucho más que un marco de trabajo que proporciona un proceso novedoso, sino que también favorece mejores relaciones entre las personas y, finalmente, construir equipos memorables. 

Marie Kondo muestra cómo doblar sábanas según su método. Imagen de la serie de Netflix ¡A ordenar con Marie Kondo!

#2. Centrada en el usuario

Aunque Marie Kondo es japonesa y va acompañada por una traductora, la comunicación no es un problema. Al contrario, practica la empatía con las necesidades de los clientes y la escucha activa. En uno de los capítulos asegura que se va a enfocar en lo que es más importante para los clientes: pasar tiempo con la familia. Para un agile coach, es fundamental conocer el objetivo que se quiere alcanzar y chequear que responde a una verdadera necesidad del cliente. Aunque esta tarea corresponde al Product Owner, la labor de todo el equipo scrum es proporcionar el mayor valor de forma iterativa y constante para satisfacer las necesidades de los clientes.

Marie Kondo investiga las necesidades reales de sus clientes. Imagen de la serie de Netflix ¡A ordenar con Marie Kondo!

#3. Inteligencia colectiva

Es, quizá, la parte que más sorprende de la forma de trabajar de la japonesa. Antes de empezar cualquier trabajo, se concentra unos minutos en silencio y entabla una conversación con la casa. Le pide que colabore con el proceso que va a comenzar. Se trata de dejar lo viejo para dar paso a lo nuevo. A los clientes también les pide que piensen por un momento cómo les gustaría que quedara su casa. Esa pequeña reflexión les proporciona las emociones necesarias para abordar el proceso de organizar su hogar. De alguna manera, se conectan con una energía superior. Esa inteligencia colectiva del equipo es la que un agile coach ayuda a que salga a flote. Un equipo es mucho más que la suma de sus individualidades.  

Marie Kondo y sus clientes meditan sobre qué resultado quieren conseguir. Imagen de la serie de Netflix ¡A ordenar con Marie Kondo!

#4. Emociones

Una de las cosas que más me ha gustado de Marie Kondo es la importancia que da a las emociones y que, al final, se convierten en la principal razón de éxito de su fórmula. A sus clientes les pide que coloquen toda la ropa que tienen encima de la cama y vayan cogiendo las prendas una por una. El criterio para saber si quieren deshacerse, o no, de una prenda es si les hace realmente felices y la forma de saberlo es escuchar a sus emociones. Como dice el Manifiesto 9Brains, el cuerpo nunca miente.

Marie Kondo explica con un ruidito qué significa que una prenda de ropa te haga feliz. Imagen de la serie de Netflix ¡A ordenar con Marie Kondo!

#5. Dejar hacer

Otro de los aprendizajes como Agile Coach de la serie de Marie Kondo es que nunca hace las tareas del cliente ni toma decisiones por ellos/as. Cuando hay que hacer algo, da las instrucciones precisas, hace una a modo de ejemplo y deja que los clientes lo practiquen. Está convencida de que aprenderán con la práctica. ¡Inténtalo! Igualmente, a la hora de tomar una decisión le devuelve al cliente una pregunta que le puede ayudar a tenerlo más claro. Una vez que pone los “deberes”, regresa a la semana para abordar un nuevo aspecto. Quienes tienen que aprender son los clientes y es su propio proceso de cambio, no el del Agile Coach. Kondo tiene plena confianza en sus clientes y les da plena autonomía para que surja lo que tenga que surgir. Cada cliente llega hasta donde entiende que puede. Sin juzgar.

Marie Kondo observa a sus clientes. Imagen de la serie de Netflix ¡A ordenar con Marie Kondo!

#6. Felicitar los avances

Al iniciar una nueva sesión, Kondo visita la casa y observa los avances. Su manera de dar feed-back se centra en dos acciones. La primera, destacar lo positivo: celebrar lo realizado con sus clientes. Lo segundo, recomendar nuevos recursos, generalmente en forma de nuevo conocimiento, para que los clientes puedan seguir con aquellas cosas que pueden mejorar. Como agile coaches, el feed-back siempre es en positivo y apuntando aquellos aspectos que permiten la mejora continua.

Marie Kondo celebra con una clienta los avances. Imagen de la serie de Netflix ¡A ordenar con Marie Kondo!

#7. Crear cambios en la vida de las personas

Es la parte que más me emociona de cada capítulo, cuando los clientes  comparten emocionados cómo el proceso de organizar su casa les está ayudando en su desarrollo personal y, por tanto, a ser más felices. La clienta de la foto comentó que “¡No sólo la casa estaba la casa patas arriba, nuestras vidas también!”. Otras personas hablan de cómo les está ayudando a hacer espacio al futuro. Marie Kondo explica la clave al comienzo de un episodio cuando nos descubre que, al final, la limpieza de armarios supone para mucha gente una profunda reflexión para comprender qué es lo más importante en su vida. De manera menos trascendente, un equipo agile va descubriendo en cada retrospectiva qué es lo les importa a cada uno de ellos para trabajar mejor en grupo y como grupo. El agile coach les acompaña a crear el equipo ideal que anhelan.

Una clienta comenta con Marie Kondo su felicidad por organizar su casa. Imagen de la serie de Netflix ¡A ordenar con Marie Kondo!

#8. Avanzar en sprints

El método #konmari comienza poniendo toda la ropa sobre la cama, para que los clientes contemplen una montaña y se den cuenta de todas las cosas que tienen. Luego, una por una, van sintiendo si las prendas les hacen felices. Agradecen aquellas de las que van a prescindir y se quedan con las que les producen felicidad. En cierta forma, estamos ante un backlog de producto que primero se centra en las historias de usuario que harán más felices a los clientes.

Kondo y una clienta ante la montaña de su ropa. Imagen de la serie de Netflix ¡A ordenar con Marie Kondo!

#9. Empoderar al equipo

En las familias con hijos, la madre suele por hacer todo el trabajo. Es el caso de esa clienta que habla con Marie Kondo, quien entiende perfectamente que una integrante de la familia no lo puede hacer todo. Su consejo es, como hace ella con sus hijas, responsabilizar a cada miembro, de manera que toda la familia funcione como un equipo auto-organizado, en el que cada persona se responsabiliza de sus tareas. El trabajo de un agile coach es empoderar a los integrantes del equipo para que hagan el trabajo. Kondo tiene una filosofía que ayuda mucho a eso: está convencida de que en el fondo de su corazón sus clientes están preparados para los cambios. ¿También confías plenamente en las capacidades del equipo agile?

Una clienta pregunta a Kondo cómo lograr que sus hijas mantengan ordenada su habitación. Imagen de la serie de Netflix ¡A ordenar con Marie Kondo!

#10. Priorizar

Al final, el mensaje del programa es que no podemos acumular todo y no se necesitan tantas cosas para ser felices. La vida va de saber priorizar, hacer lo que nos hace felices. Estas preguntas de Kondo te pueden ayudar, tanto si eres un agile coach como si quieres un cambio en tu vida: ¿necesito esto? ¿lo quiero en mi vida? ¿es algo que me gustaría tener más adelante?

Kondo y una clienta priorizan cómo trabajar en la organización de la casa. Imagen de la serie de Netflix ¡A ordenar con Marie Kondo!

 

Mi conclusión

En definitiva, el gran cambio en las personas llega cuando aprecian y valoran lo que tienen. El método de Kondo obliga a reconsiderar cómo quieren vivir sus clientes. El gran aporte de las metodologías ágiles es que las personas también reconvengan cómo quieren vivir en su lugar de trabajo y en su forma de trabajar y relacionarse con el resto de la plantilla.