Cuando miramos a la Luna, todos vemos la misma cara.

  • Un reencuadre sirve para que, cuando miremos a la Luna, también veamos su cara oculta.
  • Un reencuadre es ver un problema y descubrir un motivo para ejercitar nuestra creatividad.
  • Un reencuadre es otear una tensión y atisbar una ocasión para madurar y ser más fuertes.
  • Un reencuadre es mirar a una persona tóxica y aceptar la oportunidad que nos brinda la Vida para crecer.

Reencuadres de significado

Hay dos formas de hacer un reencuadre. La primera es de significado. Vivimos con ellos desde que somos pequeños. Vemos un sapo y pensamos que si le damos un beso se convertirá en un príncipe azul. Vemos un patito feo y soñamos en que se convierta en cisne. ¡Cuánto mal ha hecho (y sigue haciendo) Walt Disney! ¡Con lo fácil y sanador que es aceptar quien somos tal cual! Quiero dibujos animados que te muestren cómo pensar por ti mismo.

Cualquier chiste encierra un reencuadre de significado.

– Hola, cariño, quiero otro hijo.

– A mi tampoco me gusta el que tenemos.

Reencuadres de contexto

La segunda manera de hacer un reencuadre es cambiar el contexto. En mis Talleres de Creatividad, mi principal objetivo es que la gente disfrute cambiando el contexto de las cosas. Es la autopista a la originalidad. De pequeños, nos mataron nuestra creatividad con una creencia: ¡No cambies de contexto! ¿Te suena?

Ésta es una reinvidicación para cambiar de contexto. Cuando cambias de contexto, invitas a la Creatividad a tu casa. ¡Prepara una gran fiesta!

La mejor explicación del contexto está en los reportajes de pingüinos. Con su patitas cortas, y sus andares en los que trata de mantener el equilibrio de un cuerpo voluminoso, se empeñan en subir por laderas cubiertas de hielo. Acaban, una y otra vez, rodando cuesta abajo. Todo cambia cuando caen al mar y empiezan a nadar. Son capaces de recorrer la distancia entre Barcelona y Cádiz, ida y vuelta (2.000 kilómetros) con un consumo de energía inferior al de un litro de gasolina. No hay en toda la humanidad un animal más eficiente, con un menor consumo de energía.

Un reencuadre es un regalo

La buena noticia es que todos somos pingüinos, y tenemos un océanos en el que somos únicos y excepcionales. ¿Lo has encontrado ya?

Cuando mires a alguien, descubre su reencuadre. Piensa en su lado oculto, en ese océano que todavía no ha descubierto pero en el que sentirá la criatura más divina del Universo.

Te doy un bonus para lograrlo: se trata de ver lo positivo de cada cosa que ocurre. En la cara oculta, siempre está la solución.