Coincidiendo con el I Encuentro Nacional Eduemoción, el profesor Rafael Bisquerra, pionero en acercar la Inteligencia emocional a las aulas, hizo una lista de 8 aplicaciones de la Inteligencia emocional en la Educación. Son éstas:

  1. Regulación y stress. Ya escribió Daniel Goleman que “La empatía exige la calma y la receptividad suficientes para que las señales sutiles manifestadas por los sentimientos de la otra persona puedan ser captadas y reproducidas por nuestro propio cerebro emocional”. Saber rebajar nuestros niveles de stress es fundamentar para practicar la primera de las competencias sociales: la escucha activa del otro, la base de la Inteligencia emocional.
  2. Control de la impulsividad. Esta demostrado que aquellas personas que saber resistirse a sus impulsos inmediatos tienen mejores resultados en su vida. Aprender a controlarla desde las etapas educativas es vital para ayudar a formar a mejores personas que tengan más éxito en su vida.
  3. Tolerancia a la frustración. Es el origen de la violencia. La frustración activa la rabia o la tristeza. Aprender a manejarla, es poder gestionar las relaciones interpersonales de manera pacífica.
  4. Poner límites. Es vital para no sentirnos agredidos por los demás. Cuando ponemos un límite, le hacemos saber al otro que
  5. Saber escuchar. Escuchar es la primera de las competencias sociales. Aprender a emplearla es poder trabajar la prevención de muchos otros problemas que surgen después.
  6. Empatía. Aprender a ponernos en el lugar del otros, entender qué está sintiendo, cuál es el motivo que le ha llevado a actuar de la manera en que lo ha hecho.
  7. Asertividad. Cuando hablamos desde un profundo respeto a nosotros mismos y a las personas que tenemos enfrente, sin recurrir a la violencia y sin una actitud sumisa.
  8. Legitimar emociones. Para sintonizar con las emociones del otro. Por ejemplo, cuando le decimos que entiendo que estés triste.

Si estas interesado en conocer más, os remitimos al libro Psicodepagogía de las emociones, de Rafael Bisquerra.